segunda-feira, 1 de agosto de 2016

El casamiento en una perspectiva espirita


ASTOLFO O. DE OLIVEIRA FILHO 
Traducción: MERCEDES CRUZ REYES
O Consolador - Revista Semanal de Divulgación Espirita
Año 2 – Nº 63 – 6 de Julio del 2008 

El casamiento en una perspectiva espirita

El Espiritismo nos enseña que el casamiento fue un avance en la historia de la Humanidad y su abolición seria un retroceso que pondría al hombre  por abajo  aun mismo de ciertos animales

No hay, en todo el derecho privado, instituto más discutido que el casamiento. LINTON lo define como una unión socialmente reconocida entre personas de sexo diferente. LAURENT lo llama “fundamento de la sociedad, base de la moralidad pública y privada”. GOETHE (foto) entiende  que el matrimonio es la base  y el coronamiento de toda cultura  y LESSING dice que el casamiento es “la gran escuela fundada por el propio Dios para la educación del genero humano", habiendo, no entanto, entre filosofos  y literatos sus  detractores, como SCHOOENHAUER  que  afirmo  que  “en nuestro emisferio monógamo, casarse es perder la mitad de sus derechos y duplicar sus deberes”. Es conocido en el anecdotario nacional el dictado que equipara al casamiento a una formula matemática: una suma de preocupaciones, una substracción de libertad, una multiplicación de hijos y una división de vienes. En el campo del derecho civil, se conceptúa el matrimonio como la unión permanente entre el hombre y la mujer, de acuerdo con la ley, a fin de reproducirse, de ayudarse mutuamente  y de criar a sus hijos. 

Históricamente, el casamiento comenzó a recibir atención en la antigua Roma, donde se hallaba perfectamente organizado. Inicialmente había la  confarreatio, casamiento de la clase patricia, correspondiendo al casamiento religioso. De entre otros trazos, se caracterizaba por la oferta a los dioses de un pan de trigo, costumbre que, modificada, sobrevive hasta nuestros días, con el tradicional velo de novia. La confarreatio no tardó en caer en desuso y era ya rara en tiempo de Augusto. La coemptio era el matrimonio de la plebe, constituyendo el casamiento civil. Finalmente  había el usus, adquisición  de la mujer por la posesión, equivaliendo así  a una especie de usurpación. El casamiento religioso solo fue reglamentado por la Iglesia en el Concilio de Trento (1545-1563). Con el tiempo, en virtud de innumerables factores, inclusive la Reforma  protestante, los estados pusieron  el margen  al casamiento religioso y el primer país  para dar ese paso fue Inglaterra, al tiempo de Cromwell.

Aspectos jurídicos del casamiento 

Históricamente, se puede decir que cuatro formas fundamentales de casamiento existieron en el mundo:1) casamiento por rapto o captura, muy común entre las tribus que guerreaban entre si  y en las civilizaciones antiguas, sin embargo MALINOWSKI entendía que ese tipo  de casamiento había existido más en la teoría que en la practica; 2) casamiento por compra  o intercambio, común entre los Zulúes de África, los indios americanos  y los germanos; 3) casamiento por determinación paterna, cultivado sobretodo por los pueblos islámicos y en China; y por fin, 4) casamiento por consentimiento mutuo, en donde es indispensable la autorización de los padres, salvo si los contribuyentes fueran menores.

ROUAST entiende que el matrimonio es una acto complejo, al mis tiempo contrato e institución. Claro que el es más que un contrato, más no deja de ser  también un contrato. En Brasil, solamente  en 11/9/1861 fue regulado  por Ley  el casamiento de los católicos, que podría celebrarse según el rito religioso de los propios novios. Más fue solamente con la proclamación de la República que el casamiento perdería su carácter  confesional, instituyéndose en el país, en el 24/1/1890, con el Decreto nº 181, el casamiento civil. El casamiento desde entonces es un acto solemne  en el que tres elementos son esenciales, bajo pena de ser considerado  inexistente: sexos diferentes, consentimientos de los contribuyentes  y celebración en la forma  establecida en el Código Civil. El casamiento entre Nero y Sporus, mencionado por Suetonio, seria en Brasil un acto inexistente, porque es condición vital del matrimonio la diversidad de sexos de los novios.

Visión espirita del casamiento 

ALLAN KARDEC propuso a los espíritus la siguiente cuestión: - “¿Será contrario a la ley de la Naturaleza el casamiento?” Ellos respondieron: “Es un progreso en la marcha de la Humanidad”.  Su abolición seria retrogradar  a la infancia de la Humanidad y colocaría al hombre por abajo aun mismo  de ciertos animales que le dan el ejemplo de uniones constantes. En otro iten del mismo libro Kardec anoto: “La poligamia  es ley humana cuya abolición marca  un progreso social. El casamiento, según la vistas de Dios, tiene que fundarse en el afecto de los seres que se unen. En la poligamia no hay afección real: hay apenas sensualidad” (El libro de los Espíritus, 695,  696,  y 7019.

Segun los Espíritus, hay en el hombre alguna cosa más, más allá de las necesidades fisicas: hay la necesidad de progresar, “Los lazos  sociales son necesarios para el progreso y los de  de la familia  más apretados se tornan los primeros. Es por que los segundos constituyen una ley de la Naturaleza. Quiso Dios que, por esa forma,  los hombres aprendiesen a amarse como hermanos. “El debilitamiento de los lazos de la familia traería como resultado la recrudescencia del egoísmo (cf. El Libro de los Espíritu, 774 y 775).

Allan Kardec, examinando el tema en otra obra, escribid así: “En la unión de los sexos, de par con la ley material y divina, común a todos los seres vivientes, hay otra ley divina, inmutable como todas las leyes de Dios, exclusivamente moral – la Ley del amor. Quiso Dios que los seres se uniesen, no solo por los lazos carnales, sino que también por los del alma, a fin de que el afecto mutuo de los esposos se transmitiese a los hijos, y que fuesen dos, en vez de uno, para amarlos, cuidarlos y auxiliarlos en el progreso” (El Evangelio Según el espiritismo, Cáp. 22, ítem 3) 

Planeamiento espiritual de la familia

En el estado errante, el espíritu mismo “escoge el genero de pruebas que desea sufrir;  en esto consiste su libre albedrío” (El Libro de los espíritus, 258, 851 y 866). El acaso, propiamente considerado, no puede entrar  en las cogitaciones del sincero discípulo del  Evangelio (Emmanuel, El Consolador, pregunta 186). Obsérvese, entre tanto, que el espíritu escoge “el genero de pruebas”; los detalles son consecuencia de la posición escogida y frecuentemente de sus propias acciones. “Solamente los  grandes acontecimientos, que influyen en el destino, están provistos” (El Libro de los Espíritus, 259. Más allá de eso hay dos clásicas excepciones para la regla general de la escogida de pruebas: 1) cuando el Espíritu es simple, ignorante y sin experiencia, “Dios suple su inexperiencia, trazándole el camino que debe seguir” (El Libro de los Espíritus, 262. 2) cuando poseído por mala voluntad o siendo aun muy atrasado, Dios  puede imponerle una existencia que sabe le será útil para el progreso; más “Dios sabe esperar: no precipita expiación” (El Libro de los Espíritus, 262-A y 337).

La duda relativamente a la planificación espiritual del casamiento puede ser deshecha con las enseñanzas siguientes, transmitidas por Emmanuel, que fue mentor espiritual de la obra de Francisco candido Xavier: 

1) Habitualmente somos nosotros mismos quien planifica la formación de la familia, antes del renacimiento terrestre, con el amparo y la supervisión de los instructores beneméritos. Comúnmente llamamos  a nuestros antiguos  compañeros de aventuras infelices, programándoles la vuelta en nuestra convivencia, para prometerles  socorro y la oportunidad, en la que se les rectifique la esperanza de elevación y rescate, burilamiento y mejoría. De todos los institutos  sociales existentes en la Tierra, la familia es el más importante, desde el punto de vista de los alicientes morales que rigen la vida (Emmanuel, Vida y Sexo, Cáp. 17).

2.) el colegio familiar  tiene sus orígenes sagrados en la esfera espiritual. En sus lazos, se reúnen todos aquellos que se comprometieron, en el Más Allá, para desenvolver en la Tierra una tarea constructiva de fraternidad real y definitiva (Emmanuel, El Consolador, pregunta 175).

3.) El matrimonio en la Tierra es siempre una resultante de determinadas resoluciones tomadas en la vida del infinito, antes de la reencarnación de los Espíritus, razón por la cual los consorcios humanos están previstos en la existencia de los individuos, en el cuadro oscuro de las pruebas expiatorias o en el acervo de las misiones que regeneran  y santifican (Emmanuel, El Consolador, pregunta 179). Y para que puedan  bien cumplir sus deberes, se hace menester la más profunda fe en Dios, visto que en la oración y en la vigilancia espiritual encontraran siempre las mejores defensas (Emmanuel El Consolador, pregunta 188)

4.) Casi siempre, los Espíritus vinculados a la pareja se interesan en la Vida Mayor por la constitución de la familia, cara las propias necesidades de mejoramiento progreso y mejoramiento. En vista de eso. Cooperan, en la acción  decisiva, en la aproximación de los futuros padres, aportando en casa, por los procesos de gravidez y de la infancia, reclamando naturalmente la cuota de cariño atención que les es debida (Emmanuel, Vida y Sexo, Cáp.11). 

Tipos de casamiento existentes en la Tierra

Nos dice Andre Luiz que cuatro son los tipos de casamiento en la Tierra: Hay uniones marcadas por el amor; hay casamientos en los que la fraternidad es el sentimiento dominante; existen uniones de prueba y hay, por fin, los casamientos creados por el deber. El matrimonio espiritual se realiza alma con alma. “Los demás representan simples conciliaciones para la solución de procesos rectificadores” (“Nuestro hogar”, obra spicografiada por Francisco Candido Xavier, Cáp. 38, Pág. 212).

Aun en el mismo libro, el autor transmite informaciones de que “en la fase actual evolutiva del planeta,  existen en la esfera  carnal rarísimas uniones de almas gemelas, reducidos matrimonios de almas  hermanas  o afines, e indiscutible porcentaje de ligaciones de rescate. El mayor número de casados humanos es constituido de verdaderos forzados bajo esclavitud” (“Nuestro Hogar”, Cáp. 20, Pág. 113).

Y fue por esa ocasión que André Luiz tomo conocimiento de la experiencia de su amigo Lisias, que se ennovio en el plano espiritual, preparando su retorno a la tierra, en una nueva encarnación. El ignoraba hasta entonces que las bases del casamiento terrestre se encuentran en la vida espiritual, más su mayor sorpresa fue saber que Lisias y su novia ya habían  acumulado varios fracasos en la experiencia del matrimonio en la Tierra, en virtud de la imprudencia y de la falta de autodominio, razones de su perdición en el pretérito.

Autor: ASTOLFO O. DE OLIVEIRA FILHO , Londrina, Paraná (Brasil)           
Traducción: MERCEDES CRUZ REYES
Fuente: O Consolador - Revista Semanal de Divulgación Espirita, Año 2 – Nº 63 – 6 de Julio del 2008  

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