domingo, 20 de dezembro de 2015

La Educación de la No Violencia

¿Será que una buena bofetada o un grito bien dado son acciones educativas? Pero, ¿cómo un acto de violencia puede ser bueno? Una bofetada es violencia física, no importa si es leve o fuerte, así como un grito agrede, no sólo los oídos, sino también el alma. Padres y profesores confunden reglas y disciplinas, o limites, con imposición, coacción, olvidando que la mejor disciplina, el mayor respeto no es aquel que es impuesto, sino el que es comprendido.

Gandhi, el apóstol de la no-violencia, trabajaba la formación de la consciencia a través de la enseñanza paciente, de la auto-disciplina y del ejemplo propio, pues en su entendimiento – y en el nuestro también - no es posible implantar la paz en los individuos y en el mundo a través de leyes, decretos y órdenes de arriba para abajo, del más fuerte para el más débil, sino solamente a través de los actos, palabras y pensamientos de paz de quien promueve la propia paz, de ahí la campaña de la no-violencia.

¿Y quiénes son los más débiles, sino los hijos y los alumnos? ¿Y quiénes son los más fuertes, sino los padres y los profesores? El diálogo abierto y constructivo, explicando los porqués de la vida, inclusive de la vida de relación humana, colocando en primer plano la formación del carácter; las demostraciones de afectividad para el desarrollo de la empatía, de las emociones, direccionando el uso de la inteligencia; el establecimiento de reglas de convivencia de común acuerdo; son los caminos para la paz y la no violencia, el respeto y la convivencia sana.
¿Y qué hacer, preguntarán, con aquellos niños rebeldes, que no respetan nada? Acogerlos en nuestro corazón, demostrarles paciencia, hacer que participen de los procesos de trabajo y toma de decisiones, darles responsabilidades delante de la colectividad, son otros caminos que, con el tiempo, alcanzarán resultado. Pues consciencia alguna es formada a través de golpes, gritos y otras actitudes de ese mismo nivel. Hagamos en el hogar y en la escuela amplia campaña por la no-violencia, por el establecimiento de la paz y, comenzando por nosotros mismos: ¡Eduquémonos!

Gandhi, el apóstol de la no-viole.
Marcus De Mario




Texto seleccionado por el IBEM - Instituto Brasileño de Educación Moral.


Traducción y revisión: Valle García