quinta-feira, 19 de junho de 2014

Historia: GENTE GRANDE

Historia
GENTE GRANDE
Andrés estaba jugando al voleibol con sus amigos en la plaza; a mitad del juego llegó Juan, el más nuevo de la pandilla, diciendo:
_ Quiero jugar también, pero estoy cansado de quedarme en la reserva; quiero ser el pivot! No boleador, el pivot es aquél que tiene más experiencia y organiza las jugadas.
_ ¡Pero, Juan, tu todavía eres muy pequeño para jugar en esta posición!
_ ¡No me gusta eso! Todo el mundo me dice que no puedo hacer esto, no puedo hacer aquello, sólo porque soy pequeño; querría haber nacido grande!

_ ¡No digas bobadas Juan! ¿Cómo la gente cabría en la barriga de nuestra madre? Además de eso, ser pequeño es muy bueno. Mí madre dice que Dios nos hace nacer así: Bien pequeños y sin recuerdos para que podamos aprender cosas nuevas con más facilidad. Este periodo es muy importante para el Espíritu.
_ ¿Cómo dices? Pregunta Juan aún desconfiado.
_ Mira bien, ya conté que nosotros somos Espíritus creados por Dios, somos eternos y reencarnamos  muchas  veces, ¿recuerdas?
_ Recuerdo.
_ Entonces, ¿cómo podríamos aprender a ser mejores, si hubiésemos nacido recordando todo? Naciendo adultos, ¿usted cree que aceptaríamos ser educados por el padre, por la madre, por la profesora?
_ ¡Tienes razón! La gente mayor es muy obstinada y orgullosa!
_ No apresures las cosas Juan, todo viene a su tiempo; además de todo, es muy bueno ser niño, porque la gente juega, estudia y podemos estar en los brazos de nuestra madre, recibir muchos cariños.
_ ¡Ah! Que delicia, los brazos de una madre son demasiado buenos! Creo que tu, como siempre, tienes razón, André.
_ ¡No te quedes triste! Vamos juega, tu vas a observar como se juega y en cuanto aprendas podrás entrar derechito en el equipo. ¿Hecho?
_ ¡Hecho!

 
Do livro Brincando e Aprendendo Espiritismo, v.1, cap.13, pág.109, FEESP
Traducción: Valle García Bermejo


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